
HVR contempla a Galicia en su red de hidrolineras compactas
julio 28, 2026Fundador de la Asociación Gallega del Hidrógeno (AGH2) y presidente de la entidad durante los últimos cuatros años, José Ramón Ferreiro conoce el desarrollo del hidrógeno en Galicia desde sus inicios. Vinculado al sector desde el ámbito de la movilidad, cuenta con la flota más grande de vehículos a hidrógeno en Galicia, y defiende este vector energético y sus derivados como una alternativa viable para descarbonizar la economía y el transporte.
Después de cuatro años al frente la AGH2, Ferreiro hace balance y analiza la evolución de un ecosistema todavía incipiente en la comunidad, pero con gran potencial en el contexto nacional y europeo. A su juicio, la necesidad de generar demanda, avanzar en infraestructuras y conectar los distintos eslabones de la cadena de valor son algunos de los retos que marcarán los próximos años.
– Hace cuatro años asumió la presidencia de la AGH2 en un momento de fuerte impulso para el hidrógeno. ¿Qué ha cambiado desde entonces en el sector y, especialmente, en Galicia?
En estos cuatro años hemos pasado de hablar principalmente de potencial y expectativas a hablar de proyectos concretos, infraestructuras, aplicaciones y cadenas de valor. El sector se ha vuelto más exigente y también más realista. En Galicia hemos visto como algunas iniciativas han recibido el apoyo europeo para seguir avanzando y como el sector ha ido madurando hacia una selección natural y coherente con el contexto global.
En el último tiempo hemos pasado del anuncio de nuevos proyectos a la búsqueda y obtención de financiación para llevarlos a cabo. Aunque el horizonte es el mismo, la perspectiva, los objetivos y los tiempos, ahora son más pragmáticos.
– Si tuviera que seleccionar tres hitos que hayan marcado la evolución del ecosistema gallego del hidrógeno durante estos cuatro años, ¿Cuáles destacaría y por qué?
Destacaría, en primer lugar, la consolidación de Galicia como territorio con capacidad para desarrollar proyectos de producción, distribución y consumo de hidrógeno. En segundo lugar, el crecimiento de una cadena de valor empresarial y tecnológica propia, que permite abordar proyectos cada vez más complejos. Y, en tercer lugar, el fortalecimiento de la colaboración entre empresas, administraciones, universidades y centros tecnológicos, así como con Portugal y otros territorios europeos.
– El contexto actual es, quizá, más complejo que el de hace unos años, con una mayor exigencia en términos de competitividad, costes, acceso a financiación y demanda. ¿Cuáles son hoy las principales barreras para que el hidrógeno pase de una fase de desarrollo de proyectos a una verdadera fase de despliegue industrial?
El principal reto es conseguir que oferta y demanda evolucionen al mismo ritmo. Necesitamos proyectos competitivos, pero también consumidores dispuestos a incorporar hidrógeno en sus procesos y una infraestructura que permita hacerlo. A esto se suman los costes de producción, la necesidad de financiación y una regulación que aporte estabilidad y visibilidad a largo plazo. En Galicia, el siguiente paso debe ser pasar de proyectos individuales a ecosistemas conectados.
– ¿En qué ámbitos cree que Galicia tiene una oportunidad diferencial para posicionarse en la economía del hidrógeno?
Desde la Asociación siempre hemos destacado que Galicia cuenta con una combinación especialmente interesante de recursos renovables, tejido industrial, capacidad portuaria, conocimiento tecnológico y conexión con Portugal y el resto de Europa. Sectores como la industria, el transporte pesado, la logística portuaria o determinadas aplicaciones energéticas pueden encontrar en el hidrógeno una solución para avanzar en su descarbonización. La oportunidad está en aprovechar estas capacidades de forma integrada.
– La movilidad basada en hidrógeno está adquiriendo un protagonismo creciente, también en Galicia. ¿Qué papel puede desempeñar este sector dentro del desarrollo del hidrógeno y qué condiciones considera necesarias para que alcance una mayor escala?
La movilidad puede ser uno de los grandes catalizadores del desarrollo del hidrógeno renovable, especialmente en aquellos segmentos difíciles de electrificar directamente, como el transporte pesado, de larga distancia o determinadas flotas y aplicaciones profesionales. Para avanzar necesitamos disponibilidad de vehículos, una red de suministro suficiente y, sobre todo, generar corredores y casos de uso que permitan alcanzar una escala adecuada.
Precisamente la movilidad a hidrógeno y derivados será el tema central del Hydrogen Day que tendrá lugar el próximo 1 de octubre en A Coruña. Desde la Asociación, con la colaboración del INEGA, queremos reunir a las entidades más destacadas en este campo para intentar dibujar un mapa más exacto de este ámbito en Galicia. Será una gran oportunidad para tomar el pulso al sector y crear sinergias.
– La AGH2 ha evolucionado durante estos cuatro años ampliando su actividad, su base de conocimiento y sus conexiones con diferentes entidades. ¿Qué valor diferencial cree que aporta hoy la Asociación al ecosistema gallego del hidrógeno?
La AGH2 tiene como principal función conectar, conectar empresas, conocimiento y oportunidades. La Asociación permite compartir información, identificar sinergias, generar proyectos y dar visibilidad a las capacidades que existen en Galicia. Nuestro objetivo es que el ecosistema esté cada vez más cohesionado y tenga mayor capacidad para consolidarse y obtener su espacio en un contexto nacional e internacional.
– La colaboración entre territorios está adquiriendo cada vez más importancia, especialmente en el eje Galicia–Norte de Portugal y en el contexto europeo. ¿Qué oportunidades abre esta cooperación para Galicia y qué papel debería jugar la AGH2?
El hidrógeno renovable necesita escala y para ello debemos unir esfuerzos y crear alianzas. La cooperación con Portugal, para Galicia es una unión natural, permite complementar capacidades, conectar cadenas de valor y desarrollar corredores e infraestructuras con una dimensión europea.
– De cara a los próximos cuatro años, si tuviera que establecer tres prioridades para consolidar una industria del hidrógeno competitiva en Galicia, ¿Cuáles serían?
La primera sería acelerar la generación de demanda y los casos de uso reales. La segunda, avanzar en infraestructuras y conexiones que permitan integrar producción, distribución y consumo. Y la tercera, seguir fortaleciendo el tejido empresarial y tecnológico gallego para que pueda liderar soluciones y formar parte de cadenas de valor internacionales.
– Y desde una perspectiva más personal, después de cuatro años al frente de la Asociación, ¿con qué aprendizaje se queda y qué mensaje trasladaría a las empresas y profesionales que forman parte de este ecosistema?
Me quedo, sobre todo, con la capacidad que tiene el ecosistema gallego para generar nuevas oportunidades entorno al hidrógeno renovable, especialmente en el ámbito de la innovación. El hidrógeno verde está atravesando una etapa de maduración y es importante mantener una visión a largo plazo, pero también ser muy rigurosos a la hora de seleccionar proyectos y aplicaciones. A las empresas y profesionales les trasladaría un mensaje de confianza y de colaboración. Galicia tiene capacidades, conocimiento y empresas para desempeñar un papel relevante en esta nueva etapa.




